Pasar el rato

Cuando no se puede o no se quiere dedicar mucho tiempo a jugar, resultan ideales los juegos para pasar al rato (“casual gaming”). Juegos que no exigen demasiadas energías, que son indulgentes con el jugador (priorizando la sensación de poder y competencia frente a la frustración), que dan tiempo para disfrutar del paisaje (y tienen un paisaje atractivo que se puede disfrutar), juegos con sentido del humor, que no se toman demasiado en serio a sí mismos.

Juegos con mecánicas sencillas e intuitivas, conscientes de que quizá la última partida fue hace un mes, y el jugador no recuerda con qué tecla se abría el cofre (no problem: al lado del cofre aparece un pequeño recordatorio de qué tecla es), o no recuerda cual es la siguiente misión, o simplemente tiene un sentido de la orientación limitado, incluso para un plataformas “simple” (no problem: un pequeño indicador da una pista de en qué direcciones quedan cosas pedientes por resolver)

Incluso, juegos sin violencia y sin riesgo de morir, donde se puede experimentar y explorar sin miedo. O, incluso, juegos “cortos”. En el pasado, podía parecer una herejía pedir dinero por un juego que se pueden completar en una hora o menos. ¿Y si esa experiencia breve merece la pena? ¿No merece ser valorada, que sus creadores tengan una recompensa a sus esfuerzos? No hay que olvidar que, al igual que en otros medios (como el cómic o el álbum ilustrado), una cosa es el tiempo requerido para disfrutar de la obra, y otra escala muy diferente es el tiempo que tienen que dedicar los creadores de dicha obra (semanas, meses…)

Un “efecto colateral” de la “explosión” de los videojuegos independientes (“indie”) es que hay más creadores que pueden enfocarse en nichos más diversos, como es el caso de estos videojuegos “casual”. Dos buenos ejemplos son “A short hike” y “The adventure pals”.

Un superinteresante making-of de “A short hike” por su creador

Trailer de “The adventure pals”

La clave es que cada jugador pueda encontrar el tipo de experiencia que le convenga, y en este sentido puede ser útil clasificar no sólo por género (“rogue-lite metroidvania crawler oriental”), o por potencial de ambicionar (“triple A” versus “indie”), si no también por alcance.

En este sentido, siguen siendo totalmente válidos los juegos con mundos inagotables, en los que sólamente a caracterizar las habilidades del personaje que preferimos podemos dedicar horas. Nunca he sido fan de los juegos extremadamente complejos, pero sí he disfrutado de videojuegos con horas y horas de contenido, que se traducían en semanas de disfrute.

Largos y cortos, los videojuegos pueden (¿deben?) hacernos pasar un buen rato, formar parte de nuestra vivencia cultural, ser recordados décadas después.

Proton: juegos para Windows en Steam para Linux

Hay muchos juegos que por defecto no aparecen como “instalables” en Steam para Linux. En “Propiedades”, se puede habilitar “Force the use of a specific Steam Play Compatibility Tool” y elegir una versión de Proton.

Una vez instalado el juego en Linux, puede ser que no funcione. Proton soporta opciones de ejecución para ayudar a que funcione. Estas opciones se pueden definir en “Set launch options”. Una muy socorrida es el uso del Direct3D de Wine:

PROTON_USE_WINED3D=1 %command%

Hay juegos con aspecto 2D, como el estupendo “The adventure pals”, que pueden necesitar de esta opción para funcionar.

Algunos juegos sincronizan las partidas guardadas automáticamente. En caso de que tengas una partida guardada en Windows y no te aparezca en Linux, puedes probar a copiarla.

Siguiendo con “The adventure pals”, en Windows guarda las partidas en…

\Usuarios\NOMBRE_USUARIO\AppData/LocalLow/Massive\ Monster/The\ Adventure\ Pals/user-1/saves

Podemos renombrar (por si acaso) el directorio saves de Linux…

SteamLibrary/steamapps/compatdata/396710/pfx/drive_c/users/steamuser/AppData/LocalLow/Massive\ Monster/The\ Adventure\ Pals/user-1/saves

y copiar el directorio saves de Windows.

¿Cuánto se tarda en desarrollar un videojuego?

Pues… depende. Normalmente, más de lo que uno se imagina. Sospecho que la relación entre la escala/ambición del juego y el tiempo no es lineal. Basta observar los retrasos en cualquier juego no trivial para confirmarlo.

Ahora bien, no todos los juegos necesitan cientos de armas, armaduras y hechizos. Un juego puede estar orgulloso de ser “corto”. Un buen ejemplo es “A short hike”, una de las obras maestras de 2019 y que, como su título apunta, está pensado para completarlo en, como mucho, unas horas (lo cual no quiere decir que deje de tener interés)

En esta línea, cabe destacar al colectivo Sokpop, que publican un juego nuevo cada dos semanas (probablemente, menos de lo que uno se hubiera imaginado…). Hacer un juego con un mínimo de calidad (o “pulido”) no es fácil, pero Sokpop demuestra que es posible. Y además, viendo valorados sus esfuerzos (de momento no se van a hacer ricos, pero reciben un aporte no despreciable a través de su Patreon)

Captain Spirit

La mini aventura “The awesome adventures of Captain Spirit” está disponible gratis en Steam como promoción del último “triple A” de DontNod Entertainment, “Life is Strange 2”.

Para ser una pequeña producción, el acabado y la atención a los detalles son bastante altos: animación, voces, ambientación, banda sonora (con una emocionante canción de Sufjan Stevens)… El desarrollo de la historia está bien equilibrado y presenta algunos giros “no obvios”.

Como suele suceder en la familia de las “aventuras gráficas”, la dificultad de los puzzles varía bastante. Algunos pueden resultar triviales, mientras la solución de otros sólo tienen sentido después de leerla en alguna guía.

Otra pequeña pega sería la sensación “uncanny valley” que producen los personajes. Si bien “Captain Spirit” se ubica en el universo de “Life is Strange 2”, quizá hubiera sido preferible pretender menos “realismo”…

En cualquier caso, totalmente recomendado.

Thimbleweed Park

A diferencia de “Broken Age”, los presupuestos y ambiciones de Thimbleweed Park han sido más modestos. Por un lado, afecta al nivel de las locuciones: pasables. Por otro lado, se convierte en virtud al incentivar el aprovechamiento de lo que saben hacer. El juego es simple pero sólido, y los gráficos se inspiran en las aventuras gráficas clásicas, con sus píxeles enormes… pero puesto al día: deliciosas transparencias, efectos de iluminación, escenarios dinámicos, múltiples planos… un placer para todos los aficionados al “pixel art”